• Aprender a vivir en la cresta de la ola 

Aprender a vivir en la cresta de la ola 

Aprender a vivir en la cresta de la ola 

En una sesión de surf el surfista profesional dedica mucho tiempo a observar, para conocer cómo está el mar, qué oleaje lleva, hacia dónde va el viento; a remar, para moverse con la tabla por el mar y llegar hasta donde están las buenas olas; a esperar, hasta que llegue el momento de coger una buena ola; a mantener el equilibrio durante el tiempo que está en la ola y, sobre todo, a disfrutar del tiempo que está acompañando a la ola hasta el final, el tiempo que se está en la cresta de la ola.  

Las mayores dificultades en este deporte vienen derivadas a que se realiza en el mar, un elemento de la naturaleza en continuo cambio. En un momento el mar puede ser ideal para coger olas y al rato está plano y no se puede surfear; la ola puede venir con más o menos fuerza debido a la marea interna del mar y eso no siempre se puede prevenir. 

Pues así pasa en la vida: no siempre se está en la cresta de la ola. Tiene que haber momentos de observar, de remar, de esperar y de disfrutar y siempre tenemos que tener claro que la vida, como el mar, está en continuo cambio. Como dice Josean Manzanos, autor del libro “Surfear. Aprender a vivir en la cresta del a ola”: “el sentido de vivir es hacernos uno con la vida, como el surfista debe ser uno con el océano”. Para ello, el autor en su libro ofrece una serie de pautas e indicadores que pueden ayudar a nuestros alumnos a realizar un estudio personal profundo que les pueda ayudar a conocerse más, a encontrar el equilibrio personal, a orientar su vida cotidiana y a controlar sus emociones. Con todo esto, si quieren, pueden comenzar a elaborar su proyecto personal de vida.  

Así, el autor hace una comparativa de los elementos necesarios para el surf con los elementos necesarios para enfrentar la vida:  

  • La tabla: elemento clave en este deporte. Es el soporte, la base del surfista. Hay diferentes tipos de tablas en función de las personas, del tipo de mar… A nivel personal, son las herramientas de las que cada persona dispone para superar la vida. En función del momento en que se esté se usará una u otra. Así, en el libro, el autor ofrece 100 tablas para surfear la vida.  
  • El neopreno: es la segunda piel del surfista, la que protege de cortes, agua y frío. Todas las personas, dice el autor, tenemos tres trajes puestos continuamente: el de nuestro cuerpo, el de nuestras emociones y el de nuestros pensamientos. Pero, a diferencia del neopreno, no siempre somos conscientes de qué traje usamos en cada momento. 
  • El leash o el invento. Es la cinta que une la tabla al tobillo del surfista. En la vida, nuestro leash es nuestra conciencia, nuestra atención; es lo que nos ancla en el aquí y en el ahora. 
  • Las quillas: son los timones de la tabla, lo que le da estabilidad. En nuestra vida serían nuestros hábitos, nuestro movimiento interno, ese que nos orienta en la vida.  
  • La parafina: su finalidad en el surf es que la tabla se pueda resbalar por el agua sin dificultad. Pero esa misma finalidad es lo que supone mayor riego para el surfista. La parafina en la vida son aquellas cosas que nos hacen patinar, que nos supone tener descuidos tontos que pueden traer consecuencias negativas. 

Enseñar a nuestros adolescentes a estar en la cresta de la ola es darles herramientas para la vida y en este libro aparecen 100 “tablas” que, aunque conozcan ahora, podrán usar tantas veces como necesiten en su vida. Y tener herramientas para la vida es el mayor regalo que podemos hacer a nuestros alumnos. 

 

Blanca Nieto Rico. 

Orientadora escolar. 

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