Carta de envío a la vida

Te proponemos escribir una carta a tus alumnos. ¿Qué mensaje darías tú a tus alumnos, antes de alzar su vuelo? ¿Qué les dirías? ¿Qué les aconsejarías? ¿Cuáles serían tus últimas palabras para ellos, las de la despedida?
A mí, se me ocurre algo así:
Muchos años habéis pasado sentados en las aulas y en los pupitres de este colegio, de este instituto. Ahí habéis estado escuchando, compartiendo, creciendo, aprendiendo, participando… No sabemos si os hemos llegado a transmitir todo aquello que deseábamos.
Sin embargo, más allá de las materias, de las disciplinas, de los saberes, quisimos enseñaros otras cosas. Quisimos que descubrieseis:
- El milagro del ciclo la vida, ante el que sólo cabe admiración y agradecimiento.
- La exactitud de los teoremas, cuya consistencia reside en las excepciones, en la flexibilidad.
- El sentido de la belleza con que los griegos miraban las cosas.
- La profundidad del pensamiento de los filósofos, porque si no conocemos algo a fondo tampoco disfrutamos de ello.
- La inercia que, a veces, nos hace confundirnos con la masa, pero a la que podemos oponer resistencia para salvar nuestra individualidad.
- La gran puerta que nos abren los idiomas por lo que tienen de conocimiento y, por tanto, de respeto a otras culturas.
- El gusto estético por la contemplación de una obra de arte, la lectura de un fragmento literario o la audición de una pieza de música clásica, porque lo que nos hace más sensibles, también nos hace más humanos. Y hoy, el mundo precisa de expertos en humanidad.
- El uso maravilloso de la lengua porque nos permite comunicarnos y entrar en conexión con nosotros mismos, con los demás y con el planeta Tierra.
- La política, la economía, la psicología… como ciencias puestas al servicio de las personas, en sus planteamientos teóricos y, sobre todo en sus propuestas de acción.
- La mirada al pasado y cómo se ha gestionado nuestro paso por la línea del tiempo para poder mirar al futuro y no repetir errores.
- La apertura a lo filosófico, al metapensamiento, a la trascendencia, a lo espiritual, a lo que va más allá.
- …
Bien, pues, después de todos estos años preparándoos, ahora os enviamos a la “vida”. A ella también debéis escucharla, disfrutarla, vivirla… porque tiene grandes e importantes cosas que deciros. Os hemos dotado de una mochila cargada de todo lo necesario para caminar por ella. Pero sois vosotros los que tenéis que elegir qué usar en cada momento, cómo usarlo, qué sacar y qué reservar, qué dirección tomar en las encrucijadas, qué camino te ayudará a crecer más como persona…
Nuestra carta de envío a la “vida” es una carta cargada de buenos deseos. En nuestras carpetas de educador, siempre habrá un lugar para la lista de vuestra clase, en la que cada uno tenéis nombre y apellido y por eso sois únicos. Convertíos, de ahora en adelante, también en especiales.
Y si ellos tuviesen que responder a esta misiva, ¿cómo y en qué términos lo harían?
Comparte