Por algo pasan las cosas

Tim Elmore, experto en coaching educativo, afirma que los cuatro grandes errores que cometemos los adultos en educación son:
- Arriesgamos muy poco.
- Ayudamos muy rápido.
- Elogiamos con mucha facilidad.
- Premiamos a la más mínima.
Olvidamos educar en la importancia de la voluntad, del sacrificio, del esfuerzo, de la fortaleza, de la resistencia, de la constancia… Olvidamos que la resiliencia tiene que ver con caerse y levantarse, con volver al punto de partida aunque con la experiencia que no teníamos al principio.
¿No estamos en un momento ideal para que nuestros alumnos aprendan el poder de estos valores? Dentro de un tiempo, su paso por la escuela será sólo un suceso en el proceso de su vida. Hagamos que sea un suceso significativo. No facilitemos y allanemos hasta el extremo porque la vida no suele hacerlo.
La poesía, tan poco de moda, suele apuntar verdades profundas dichas con palabras bellas. Seguro que algún alumno equivocó su opción, o su decisión, o su situación… Si viene a ti, dedícale algo parecido a estas palabras:
Por algo pasan las cosas (de Jorge Oyhanarte)
¡Por algo pasan las cosas que te suceden aquí!,
alegres… o dolorosas… ¡son perfectas para ti!
Y no es nada “personal” lo que acontezca en tu viaje:
para bien… o para mal… ¡es tan sólo aprendizaje!
Por algo pasan las cosas que más te cuesta aceptar.
¡Fue oruga la mariposa antes de poder volar!
Y esa angustia que hoy te quema, y que te causa desvelo…
¡mañana será la gema que más destelle en tu cielo!
¡Por algo pasan las cosas!… Y al ver tus viejos dolores,
verás que de forma hermosa ¡por fin se volvieron flores!…
Y esas de mayor encanto…, esas de aspecto más tierno…
¡son las que regó tu llanto cuando fue crudo tu invierno…!
Y de manera asombrosa, con ese convencimiento,
podrás transformar en rosas las espinas del momento…
Que si la paz va contigo…, o si el pesar te destroza…,
en ambos casos, amigo… ¡por algo pasan las cosas…!
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